El abandono y la falta de estimulación dígito-manual dificultan gravemente la iniciación al braille y el progreso en destrezas manipulativas, reconocimiento de formas, de dibujo, de exploración de mapas…

Los juegos adaptados permiten paliar muchas de estas carencias, de forma divertida, al tiempo que favorecen el desarrollo de estrategias cognitivas, anticipación de situaciones, toma de decisiones, trabajo en equipo, aceptación serena de derrotas y victorias…

 

 

Es importante por ello que los niños y niñas deficientes visuales puedan disponer de juegos tales como el ajedrez, las damas, los naipes, el cubo de Rubik, tres en raya y cuatro en raya, etc. Muchos de ellos diversificables y adaptables a todos los niveles de desarrollo manipulativo y cognitivo.

 

 

Anyama (Costa de Marfil, febrero 2018)